¿Vale la pena?
El Donner DEP-20 encaja sobre todo con quien quiere empezar en serio con piano y no quiere quedarse en un teclado ligero de iniciación. Su gancho está muy claro: 88 teclas contrapesadas, altavoces integrados, pedal incluido y un paquete de funciones amplio para practicar en casa sin depender de nada más. El peaje también está claro: no es un modelo pensado para moverlo a menudo, y su tacto tira a firme.
Mi veredicto rápido es favorable si buscas un piano digital doméstico para estudiar, practicar repertorio básico y conectar por USB-MIDI al ordenador de vez en cuando. Lo compraría antes para un adulto principiante o para una vivienda donde vaya a quedarse fijo en un soporte que para un niño pequeño o alguien que necesite portabilidad real. La combinación de buen tacto, muchas voces y altavoces potentes compensa, pero hay dos renuncias que conviene asumir desde el principio: el manual no ayuda mucho y el sonido interno, sin estar mal, no juega en la liga de modelos bastante más caros.