¿Vale la pena?
El Yamaha NP-15 Piaggero plantea una pregunta concreta: ¿compensa elegir un teclado autónomo, ligero y sencillo frente a un piano digital de 88 teclas o a un controlador MIDI más completo? Para quien empieza, quiere tocar sin ordenador y necesita moverlo con facilidad, sus 61 teclas sensibles a la pulsación, sus 15 voces y sus altavoces integrados forman una ruta coherente. El coste de esa portabilidad es claro: no ofrece la acción contrapesada ni el recorrido completo de un piano destinado a estudiar repertorio clásico con técnica avanzada.
Lo compraría para iniciarse, practicar en distintas habitaciones o llevar un instrumento compacto a clases y pequeños ensayos, especialmente si se valora poder funcionar con pilas y usar metrónomo, sustain y transposición. Lo descartaría como piano principal para quien necesita 88 teclas contrapesadas, una sensación acústica más realista o una paleta amplia para producción musical. El NP-15 gana por sencillez y transporte, pero su propuesta está deliberadamente por debajo de un piano digital completo.