¿Vale la pena?
El RockJam RJ660 plantea una compra muy concreta para quien quiere empezar en casa sin reunir teclado, soporte, banco y auriculares por separado. Sus 61 teclas y 600 voces dan margen para practicar y experimentar, pero la contrapartida también es clara: no hay confirmación de teclas contrapesadas ni sensibles a la velocidad, y varias experiencias señalan la ausencia de fuente de alimentación como un inconveniente. Encaja mejor como estación económica de aprendizaje que como sustituto de un piano digital orientado a técnica clásica.
Lo compraría para un niño, adulto principiante o familia que valore tener casi todo preparado desde el primer día, especialmente si el soporte y el banco evitan compras adicionales. Lo dejaría fuera para quien necesite una respuesta de piano realista, una conexión de estudio claramente documentada o un conjunto listo para funcionar sin preocuparse por el adaptador. El atractivo está en la amplitud de sonidos y el paquete completo; el límite, en una configuración de entrada con algunas piezas prácticas menos claras.