¿Vale la pena?
El RockJam RJ761 plantea una compra muy concreta para quien empieza desde cero y quiere salir del primer día con teclado, soporte, banco, auriculares, pedal y material de apoyo. Sus 61 teclas, 200 tonos, 200 ritmos y funciones de enseñanza lo colocan por delante de un teclado básico sin accesorios, pero también marcan su límite principal: las teclas no son contrapesadas. Es una opción razonable para aprender canciones, acompañamientos y fundamentos en casa; no tanto para quien busca reproducir desde el principio la resistencia y la técnica de un piano acústico de 88 teclas.
Lo compraría para una familia, estudiante principiante o aficionado que valore un kit completo y pueda practicar con auriculares. El soporte regulable, el banco acolchado, el pedal de sustain y la salida MIDI cubren mucho terreno sin obligar a montar un equipo aparte. Lo dejaría fuera de la lista si la prioridad es una acción contrapesada, un tacto pianístico avanzado o una estructura especialmente sólida para tocar con intensidad, porque ahí el atractivo del conjunto no compensa su enfoque económico.